miércoles, 24 de agosto de 2016

ALBERCAS DE JIMENA VII

Alberca del Asperón

Siempre tuve apego  al Charcón y las albercas del cuarto, posiblemente porque desde que me salieron los dientes, hasta que fui mayor de edad, fueron unos de los sitios que más visité. No puedo olvidarme de aquellos horarios de riego tan cambiantes en el pago de la remanente. Dos horas cada cuatro días en nuestro caso, lo mismo tocaba a las dos de la tarde que a las cinco de la madrugada. Recuerdo en más de una ocasión ir a regar con la luna y descalzo para no mancharme las alpargatas.  Y como olvidar aquella frase que en aquel tiempo me molestaba un montón y que hoy la recuerdo con muchísimo cariño,  cuando, Juana me decía: “Juanito no tengo tomates”. La respuesta era seguida, coger la cesta y a buscarlos al tablar. Quizás de aquí me venga mi afición por el huerto (ese huerto que si no hubiera sido por él, no sé que hubiese sido de mi a mis  cincuenta y algo años).
Tampoco  puedo olvidarme y también guardo gratos recuerdos del Asperón por diferentes motivos: era la finca más grande de la familia, tenía muchos almendros y uno de ellos era el que quedaba siempre para el uso de la familia. Este almendro estaba en la parte de arriba junto a la casería. En estos almendros, como en los del monte, intentaba ayudar en la recogida de los mismos allá por el meses de agosto septiembre. También  tenía varias olivas de aceituna  larga, esa que tanto me gusta y que la última vez que la comí fue en noviembre el 2009 cuando mi primo Francisco me la regaló, él sabe  que tanto me gusta  y  si a todo esto añadimos que parte de esta finca la heredé de mis padres qué más puedo decir. Hasta aquí hablamos del lugar pero falta lo referente a la alberca.
Esa Alberca con un discreto pilar donde en su día bebían agua las ovejas del cordón, tenía su nacimiento en el barranco.
Junto a lo que un día se le llamó “Simago”, con un pozo grande en su nacimiento con su respectivo arcón, junto a las olivas del marqués y que bajaba barranco abajo por el lateral para  luego atravesar el barranco de Buenavista  y seguir camino de la citada alberca. En alguna ocasión vi como algunos de los propietarios de las finca que la usaban para su riego, limpiaban los minaos, entre ellos Juanito Rodríguez, el casero del Asperón, mi tío Paco y como no mi padre y por supuesto en más de una ocasión me toca abrirla para regar con aquella llave impresionante para  aflojar su buzón. Aquí eran varios los días que se regaba con su agua. Esa finca que mi madre heredó de sus padres y que a día de hoy mi hermano Martín y yo heredamos de Martín y de Juana





















Como cambio esto, en mis recuerdos esta,  el 12 de Agosto de 1966, una despedida de soltero, una alberca llena, tres o cuatro almendros y varios intentando tirar al novio a la alberca,  el novio  José Piernas González. La boda sería a las siete de la tarde en Jimena con una temperatura de treinta y siete grados, según me acaba de confirmar el Sr. Piernas.


Pilar de los Morales.

Como bien sabéis, está situado en el paraje del monte, el nacimiento está un poco más arriba y baja el agua hasta el pilar. Como se ve en la segunda fotografía, el final  del pilar se conecta con una presilla la cual llevaba el agua hasta la alberca y se utilizaba para el riego. Normalmente está seco, solo cuando llueve echa algo de agua durante un breve periodo de tiempo.
















Estas últimas cinco fotos del pilar de los Morales, son la primera vez que las veo, Como siempre la aportación de Miguel Ángel es para descubrirse, espero que os guste.

viernes, 22 de julio de 2016

ALBERCAS DE JIMENA VI


La Fuente la Higuera


De esta alberca mis recuerdos son muy lejanos y difusos, con una particularidad en mi última visita a este lugar, estaba aquella alberca, antigua, estrecha, poco profunda, con el agua muy fría y metida en medio de las olivas, precisamente no daba el sol y quizás su poca profundidad,  fue por lo que en mi última visita a ese lugar, yo me bañe, creo que ya lo comente en otro lugar yo siempre era el encargado de guardar la ropa pues nunca me bañaba.
Íbamos los amigos, eran por la siesta de un gran día de calor de finales de los años sesenta, entre mis amigos venia dos que les recuerdo perfectamente Bernabé Lozano Ruiz, Juan León Medina, Luis Manuel Marín García. De estos recuerdos tengo algunas dudas o lagunas, creo que también venia Juan Rodríguez León  y Andrés Ruiz Gámez y como no el que escribe.  Tanto Bernabé como yo siempre tuvimos pánico al agua, pero aquel día nos metimos, la realidad es que de aquellos mis amigos, como podréis ver de los nombres escritos tres de ellos nos han dejado y demasiado pronto, aprovecho estas líneas para rendirle un pequeño homenaje a esos tres ausente Andrés , Juan y Bernabé desde aquí mi recuerdo para ellos estén donde este, tal vez falte otro nombre el de Pedro Lanzas Roa pero esto intentaré confirmarlo.
Cuando he visto estas fotos que en un primer momento me mando Luis y más tarde Miguel Ángel, he visto cómo ha cambiado todo aquel entorno que yo guardaba en mi memoria y tenemos una serie de fotos de aquel lugar muy bonitas y muy  conseguidas por estos dos  grandes reporteros Luis y Miguel Ángel, espero que os guste.

































 Como podéis ver continuamos  ampliando y organizando.
Espero que os guste,

jueves, 7 de julio de 2016

ALBERCAS DE JIMENA V


Aquí más que de albercas hemos de hablar del grandes balsas. Estas grandes construcciones son  uno de los grandes cambios en cuanto al almacenamiento de agua por medio de las cuales se pasa del riego  a manto  a  por goteo.


Charcón o Balsa de Pajarejos.



Es una de las grandes obras para el riego, que tiene lugar a mediados de los años 90. Dicha obra, comienza sacando el agua del Guadalquivir y filtrándola y por medio de una serie de bombas y balsas intermedias se bombea el agua a una bala final que hay junto a la población cercana de las Escuelas.
Como su nombre indica es la comunidad de regantes de Pajarejos, regando parte de los asperones en Jimena, es a partir de esta gran obra cuando empieza a dejarse el tipo de  riego tradicional y se comienza con el riego por goteo, dejando de hacer uso de aquella alberca, "la del Asperón" de la que tantos recuerdos tiene uno y que más adelante veréis en el estado que se encuentra.
Fue una obra muy costosa, y que con el paso de los años ha aumentado considerablemente la producción de tal manera,  que en poco tiempo se ha podido  amortizar aquella gran inversión. Después esto se amplió e iremos viendo parte de resto de construcciones de este tipo realizada en Jimena y su alrededores.
Según datos aportados por mi primo Francisco Muñoz Garrido la primera junta que aprueba el riego por goteo en Jimena fue la de Cánava y Barbadilla, un 10 de Julio de 1992 para el día siguiente hacerlo la de la Tejonera y Vila.








Alberca o balsa del Moro







Charcon del Moro








Balsa de cuesta blanquilla, esta foto la pusieron a mi disposición en el 2010 


Balsa de Peña gorda Grande.










Balsa de Peña Gorda Pequeña.












Creo que aquí sobran las palabras, ellos lo hicieron muy bien.

Esto es algo por lo que  uno cada día trabaja tan agusto, haces una entrada y al día siguiente, ya hay alguien que manda algo a tu correo, para mejorar esa entra, al cambio sumar que es lo que realmente interesa, yo  como siempre al momento lo cuelgo, muchas gracias Francisco.


miércoles, 6 de julio de 2016

ALBERCAS DE JIMENA IV


Creo que lo mejor es continuar viendo estas preciosas fotos de las albercas de  Jimena, e ir ordenando nuestros recuerdos. He de reconocer que yo los tenía, pero después de ver estas tengo que decir que muy desfasados. Pero tanto Luis como Miguel Ángel en estos impresionantes reportajes han ido ordenándolos. Por lo que desde aquí no me cansaré de darle las gracias y creo que lo mejor es ver estas fotos y que seáis vosotros los que le pongáis vuestros comentarios. 


Alberca de las Ratas




Esta la recuerdo de una manera muy diferente, sin prácticamente filo y eso sí, con el agua muy caliente.

Alberca de los Cucinos



Esta alberca para mí, sin mirar lo que dicen los mapas, siempre fue la de los Cusinos, pero una vez mirados los mismos hemos de añadir lo que en ellos pone y es Alberca de los Tablares de la Sierra. De esta  si que recuerdo una de las últimas veces que la vi. Yo era muy joven y fui de caza con Patricio, Sebitas y mi hermano Francisco, recuerdo que antes que amaneciera ya estábamos allí para preparar los enseres.















Alberca de Eulalia.

Me comenta un buen conocido de ese lugar como en el silencio de las noches de verano se oyen perfectamente el ¡cuac! ¡cuac!, de las ranas, desde varios metros de distancia. Han hecho de ésta alberca su habitat natural. Javier Cano gracias.


Foto perteneciente al año 2012


Foto perteneciente al año 2013

Esta  alberca se encuentra en la sierra un poco más arriba de la Casería de Eulalia. Cuantas tardes-noches se bañaron en ella más de uno de mis amigos, yo era el encargado de guardar la ropa.


Alberca de la compañía.













Movimos, cambiamos, ordenamos y reestructuramos después de la última documentación  recibida, espero que os guste, trabajar con esta ayuda, es coser y cantar. Como siempre os diré lo mismo, mi correo está dispuesto a recibir  todo lo que sume.