jueves, 26 de diciembre de 2019

MIS RAÍCES I



Hace tiempo,  terminé la primera entrada relacionada con mis raíces diciendo que  me había costado mucho  trabajo  rellenarla. Es donde por fin, le puse cara a mi abuelo paterno. Este trabajo lo empecé en el año 200,   y aunque han continuado las ausencias, he seguido trabajando en ello. A medida que han pasado los años,  han aumentando las curiosidades y como consecuencia se han podido añadir más datos, caras y muchos más nombres.
Yo fui el que comenzó con esto años atrás, pero han sido muchas las personas que a lo largo de los años han ido aportando datos. Intentaré recordar especialmente a los   informadores que no han dejado en el camino,  puesto que ya no podrán leerlo. Por suerte, ellos sí que tienen nombre y apellidos.  Los tres son Chaquetillas, los hermanos Pedro Manuel y Juan Ramírez Muñoz,  y como no,  mi hermano MartÍn León Muñoz.
A ellos ya los hemos recordado, pero son muchos más los que nombraremos. He de deciros,  que esto ha sido muy gratificante para mi, tuve la suerte de hablar con mucha gente. Fue muy bonito,  y en ciertos momentos,  tubo su cierta incertidumbre.  Cuando me pasaban un número de teléfono, marcabas,  y te atendían con gran interés,  incluso se volcaban con este proyecto, También, alguna que otra vez,  aunque fueron las menos, se notaba el poco interés por ello. Aún así, yo me volcaré y agradeceré a todos aquellos que me fueron atendiendo en repetidas ocasiones,  y se molestaron en buscar  fotos de sus antepasados y hacérmelas llegar. Yo siempre les agradeceré su aportación. Mi compromiso hacia todos aquellos que me han ayudado, es que al terminarlo,  o mejor dicho darlo por terminado,  les pasaría este trabajo a las Anas, las María Dolores,  las Manuelas, los Pedros,  los Franciscos, los Martines, los Juanes, Alejandro , Paco, Antonia, María José, María, Rafaela, María... Seguro que me dejo a alguno/a de mis informadores. Lo más bonito de todo esto, es que en mi recuerdo siempre quedarán esas largas charlas por teléfono y mi agradecimiento por todo.


Creo,  que no sería justo empezar sin daros a conocer la documentación inicial, es decir, los manuscritos originales que me ofrecieron mis informadores a cuatro bandas.

Martín Antonio León Morales,  mi abuelo Paterno. Hijo de Juan León Trujillo y María Martina Morales Lanzas. Fue el segundo de  siete hermanos , tres mujeres y cuatro varones.




Aquí,  con estas cartas de mis diferentes Primos,  los dos Martines, es cuando yo conozco que soy Ferrelo. Apodo de la familia por parte del apellido León






Empezamos con muy poca documentación, pero con el paso de los años y documentación nueva podemos decir cuántos fueron los hermanos FERRELOS, y pudimos poner nombre y apellidos completos, fechas de nacimiento, fechas de boda y  fechas de defunción. Apareció también el nombre de José,  hermano pequeño de mi padre. Tío del cual yo no conocía su existencia hasta ahora.  También alguna sorpresa,  saber que el nombre completo de mi padre era  Martín Antonio. Cosa que,  ni ,mi madre Juana ni mi hermano Martín sabían.  




Sebastiana Fernández González, llamada " Sebastiana la de la ensala" , era mi abuela paterna. Hija de María Josefa González Almagro y Diego Fernández Ortega. Fue la cuarta de nueve hermanos, seis mujeres y tres varones.



Creo,  que fue llegados a este punto donde más anécdotas, más sorpresas y más perdido me he sentido. Nunca supe que mi abuela Sebastiana tenía el mismo nombre que su hermana anterior, hermana que falleció con tan solo nueve meses. Esta fue una de las grandes sorpresas que me lleve.

¡ Quien me iba a decir a mí, que  por mis venas corre sangre catalana ! Nada más y nada menos,  de la ciudad que me acogió, Barcelona. En la que curiosamente he vivido más de 40 años sin saberlo.  Según los datos aportados por una señora de Jimena ya fallecida, hubo algún muñequito,  de una de sus abuelas (no se sabe si materna o paterna)  que había venido de Barcelona a servir a alguien de Jimena,  y que finalmente se caso y se quedo en el pueblo. Era conocida como la Fulanita de Barcelona, la que hacia muñequitos y los vendía por la Rambla  (os recuerdo,  que estos datos no se han podido confirmar porque en Jimena se quemaron los libros y a partir del año 1870 no hay ningún dato).


 Francisco Muñoz Medina mi abuelo materno. Hijo de Juan Muñoz Feligreras y Blasa Medina Mellado. Fue el mayor de  de seis hermanos, tres hembras y tres varones.



Otra de las Notas o curiosidades del porque somos  los chaquetillas.


Juana Ramona Viedma Espinosa, mi abuela materna. Hija de Pedro Manuel Viedma Contreras y María Dolores espinosa Mellado. Fue la cuarta de ocho hermanos, tres mujeres  y cinco varones.


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Aquí tuve varias sorpresas, nunca supe que mi abuela había tenido tantos hermanos. Y me sorprendí más aún cuando leí que mi abuela,  es nieta de Ramón Viedma Giménez, natural de Jimena y  Juana Contreras Gámez,  natural de Bédmar.
En resumidas cuentas y hablando de sangre,  he de deciros que por mis venas hay sangre catalana de Jimena y de Bédmar,  algo que yo jamás hubiera pensado, y reconozco que en estos últimos años me está quitando el sueño.

Con esto quiero terminar la que es lo gordo de este trabajo. Si alguno estáis interesados en toda esta documentación, solo tenéis que decírmelo y  os lo mandaré encantado. Y como siempre, espero que os guste.


jueves, 22 de febrero de 2018

MACHADO, SORIA , SEGOVIA.

Hace unos día escuchaba por televisión  en el telediario, que un grupo de personas de la cultura habían preparando algo relacionado con los últimos versos que aparecieron de poeta para hacerle un pequeño homenaje, este  22 de febrero de 2018 fecha del fallecimiento del poeta,. Pronto me vino a la cabeza que podría ser ahora el momento de sacar esa documentación sobre el poeta   y en ello estamos.
Hacía mucho tiempo que esta documentación de Soria se empezó a preparar, aquí  tuve un buen aliado, un que le encanta el poeta, él se llama Manuel Martínez Ortega quizás no os diga nada, pero si os digo que ya ha colaborado en este blog, si a esto añado que el verano pasado mi hija estuvo en Segovia, os acabo de decir quiénes son los proveedores de la documentación de esta entrada.

Hace ya tiempo cuando se hicieron las entradas anteriores del poeta, fue  Manuel un gran admirador de Machado,  que había vivido en Soria durante muchos años quien me comenta, que  porqué no continuaba con el poeta, que él  a su paso por  Soria,  se comprometía a traerme fotos de su ciudad, relacionadas  con los lugares por los cuales anduvo el poeta,  así se comentó y así se hizo, a la vuelta de su viaje a Soria, Manuel me mando toda esta documentación y  con ella, comenzaremos este  modesto homenaje a don Antonio Machado Ruiz en  79 el aniversario de su muerte en Colliure y en el exilio,  aquel  22 de febrero de 1939, a unos pocos kilómetros de España. Tres días más tarde fallece también su madre.

Machado  Soria 1907- 1912.
Antonio Machado llega en mayo de 1907 con 32 años  a Soria tras aprobar las oposiciones a Lengua Francesa en abril.
El poeta parece ser que visitó por dos veces la capital soriana antes de instalarse definitivamente para el comienzo del curso académico. En la primera ocasión   se dirige al  instituto para presentarse al director y pedir que sea el  profesor suplente quien finalice  el año académico, pues ya es época de exámenes.
A pesar del poco tiempo que permanece en esta visita,  probablemente no resistirá el impulso de conocer los parajes de la que será su “patria chica” durante 5 años, siendo paseo principal  San Polo y San Saturio.


Situación actual de la calle Collado.

 En diciembre de 1907, al cerrarse la pensión en la que vivía Machado, los huéspedes se trasladaron a un nuevo establecimiento sito en la entonces llamada plaza de Teatinos. En la nueva pensión, regida por Isabel Cuevas y su marido Ceferino Izquierdo, sargento de la Guardia Civil jubilado, quiso el destino que el poeta conociera a Leonor Izquierdo, la hija mayor, y aún apenas una niña de trece años. El embeleso de Machado fue tan intenso que por primera vez quizá en su vida se mostró impaciente, y cuando tuvo la certeza de que su amor era correspondido acordó el compromiso con la madre de Leonor. Había pasado poco más de un año, y los novios aún tuvieron que esperar otro hasta que ella alcanzase la edad legal para casarse. 


Foto de Leonor Izquierdo de 1910, el día de su boda con Antonio Machado.




Portada de la Iglesia de La Mayor, donde se casó con su musa Leonor.

Y así, el 30 de julio de 1909 se celebró la ceremonia en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria. Hace un mes que Leonor ha cumplido los quince y el poeta ya tiene treinta y cuatro. Y contra todo pronóstico, el matrimonio fue modelo de entendimiento y felicidad, hasta tal punto que la novia se apasionó por el trabajo del poeta con toda la ilusión de su juventud. Así lo han referido todos los testigos de este episodio de la vida de Antonio Machado.



Casa en calle estudio, que estaba dedicada a la pareja una vez casados, aunque en pocas  ocasiones fue utilizada puesto que preferían estar en la compañía de la familia de Leonor en el numero 7.

En diciembre de 1910, Leonor y Antonio viajaron a París, con una beca concedida al poeta por la Junta para la Ampliación de Estudios para perfeccionar sus conocimientos de francés durante un año. Durante los seis primeros meses, la pareja viajó, visitó los museos e intimaron con Rubén Darío y Francisca Sánchez, su compañera. Machado aprovechó para asistir al curso que Henri Bergson impartía en el Colegio de Francia.
El 14 de julio de 1911, cuando el matrimonio iba a partir hacia la Bretaña francesa de vacaciones, Leonor sufrió una hemoptisis y tuvo que ser ingresada. Los médicos, impotentes en aquella época contra la tuberculosis, recomendaron el regreso al aire sano de Soria. Una engañosa mejoría dio paso a un fulminante final, falleciendo el 1 de agosto de 1912. Su última alegría fue tener en sus manos, publicado al fin, el libro que ella había visto crecer ilusionada día a día: la primera edición de Campos de Castilla.



Tumba de Leonor.

Leonor, yace muerta. Es el 1 de Agosto de 1912. Un día antes ha llegado la madre de Antonio, Ana Ruiz, quién acompaña en su tristeza y amargura al hijo que por un tiempo había encontrado la felicidad. Ahora ya es todo pesar.

“Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar”


El poeta permanece 8 días más en Soria, y cada tarde sube hacia el Espino para encontrarse con la presencia de la esposa perdida. La imagen es de un tristeza infinita. El recuerdo insoportable de una Soria sin su mujer, de la Soria tantas veces cantada le empujan a abandonar la capital.


“Cinco años en la tierra de Soria, hoy para mí sagrada –allí me casé; allí perdí a mi esposa, a quien adoraba—, orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano…” (Prólogo a la tierra de Alvargonzález    )
A este respecto corresponden estos primeros versos,


Estatua del poeta junto al Instituto.


Primera estatua, también junto al instituto, de los años 60 o 70.


Placa conmemorativa.


Vista del Instituto.


 Palacios. El primero es de los Marichalar.


¡Muerta ciudad de señores
soldados o cazadores;
de portales con escudos
de cien linajes hidalgos,
y de famélicos galgos,
de galgos flacos y agudos,
que pululan
por las sórdidas callejas, y a la medianoche ululan,
cuando graznan las cornejas!


Ermita de El Mirón. 


Ermita de El Mirón (en primer plano, obelisco a San Saturio, patrón de Soria.

Y nunca más la tierra de ceniza
a pisar volveré, que Duero abraza.
¡Oh, loma de Santana, ancha y maciza;
placeta del Mirón; desierta plaza, ...


El Duero, en torno a Soria. Al fondo, la loma de Santa Ana, de los versos anteriores.


¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, oscuros encinares,
ariscos pedregales, calvas sierras,
caminos blancos y álamos del río,
tardes de Soria, mística y guerrera,
hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!...



Iglesia románica de Santo Domingo.


Portada de la iglesia románica de Santo Domingo.

En Santo Domingo,
la misa mayor.
Aunque me decían
hereje y masón,
rezando contigo,
¡cuánta devoción!


 Portada del aula en que impartió clases.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


 Reconocimientos al poeta después de su fallecimiento.


Diferentes detalles del aula.


Diferentes detalles del aula.


Placa en el Instituto.


Placa en el Instituto.


Reciente monumento al "olmo partido por el rayo". 


Al fondo, la iglesia de El Espino, donde está enterrada Leonor, su esposa y musa.

Vista del "olmo seco, partido por el rayo...", con la iglesia del Espino, en cuyo cementerio está enterrada Leonor.

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.



Los álamos y el río Duero, cantados por Machado, con la ermita al fondo.

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria -barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra.


Los álamos y el río Duero, cantados por Machado, con la ermita al fondo.

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.



El Palacio de la Audiencia y el reloj. 

¡Soria fría! La campana
de la Audiencia da la una.
Soria, ciudad castellana
¡tan bella! bajo la luna.



Estatua a Leonor, en la puerta de dicha iglesia.


Machado abandona Soria herido de dolor, como muestra su obra de esa época, y dice adiós también a las tertulias del Casino Círculo Amistad Numancia y a los paseos entre San Polo y San Saturio por la orilla del Duero. El rincón del poeta, junto a la ermita del patrón San Saturio, es el emblema del homenaje de gratitud que le ofrece la ciudad de Soria al nombrarle hijo adoptivo en un pleno municipal, el 16 de julio de 1932.
La sexta parada de la ruta lleva al visitante a un entorno natural privilegiado pero fuera ya de la ciudad. Se trata de la Laguna Negra. Si el Duero inspiró obras como «Campos de Castilla», «La tierra de Alvargonzález» hace lo propio de la Laguna Negra, después de la excursión que el poeta realizó en octubre de 1910 junto a unos amigos para conocer las fuentes del Duero, lo que les llevó a visitar la Sierra de Urbión.

La Ruta Machadina termina donde comenzaba la inspiración del poeta, pero la presencia y memoria del escritor están más vivas que nunca en la memoria de la ciudad porque su imagen ilustra carteles, lo mismo que los retazos de su obra que pueden verse y leerse por las calles de la Soria que le acogió.
 Su próximo destino, Baeza.


Siluetas de Machado y Leonor, pequeño monumento en el paraje de Cuatro Vientos, con el río y Sierra de santa Ana al fondo.



Toma desde el lado opuesto.


Santa Ana, desde el Mirón, con las choperas de la ribera del Duero a sus pies.Dos vista desde la otra orilla del Duero de la ermita-cueva del patrón de Soria, San Saturio. Parajes frecuentados por el poeta y que cantó.


Santa Ana, desde el Mirón, con las choperas de la ribera del Duero a sus pies, vista desde la otra orilla del Duero de la ermita-cueva del patrón de Soria, San Saturio. Parajes frecuentados por el poeta y que cantó.


Placa conmemorativa del poeta en Soria,alusivas a sus versos dedicados a estos parajes.

Machado en Segovia

Antonio Machado llega a Segovia el 25 de noviembre de 1919 para ocupar la Cátedra de Francés del Instituto General y Técnico de la ciudad. En este centro impartirá clases hasta 1932, ejerciendo como vicedirector durante varios años.
La prensa del momento se hace eco de esta llegada y así lo recoge en los diarios:
 "Ayer llegó a esta población, con objeto de posesionarse de su cátedra de Francés en el Instituto General y Técnico, para la que recientemente fue nombrado, el vigoroso y culto poeta Antonio Machado, que en hermosas estrofas ha sabido cantar las grandezas de Castilla, de la que es un ferviente enamorado. Enviámosle nuestro más afectuoso saludo, y mucho celebramos que encuentre grata su estancia en esta vieja ciudad castellana, donde seguramente hallará motivos de inspiración el genial poeta". El Adelantado de Segovia. Jueves 27 de noviembre de 1919.
"Antonio Machado, el poeta de Castilla, vuelve a Castilla, (...) Hoy vuelve a Castilla, viene a Segovia a enseñar francés en nuestro instituto y aquí como en aquella otra ciudad, verterá en sus versos cadenciosos y austeros, las profundas emociones que esta ciudad hermana y este campo fraterno, harán de despertar en el alma castellana de este poeta andaluz. Reciba pues, nuestro más querido poeta el más cordial saludo de LA TIERRA DE SEGOVIA”. La Tierra de Segovia. 27 de noviembre de 1919.

Este mismo diario vuelve a publicar otra noticia el 2 de diciembre del mismo año, escrita por M. Álvarez Cerón: "Señor don Antonio Machado: (...) Deseamos que haga usted en nuestro suelo larga posada. Deseamos, también, que su alma penetre, se apodere del corazón de Segovia. (...) cosas y gentes, en fin, esperan un alto destino: que usted, artísticamente, los rime. Séanos usted propicio. Segovia tiene grande expectación, señor don Antonio Machado..."



Antonio Machado por Leandro Oroz (1925)

Desde su llegada, Machado se aloja en una casa humilde, como las que había ocupado en Soria y Baeza y como tantas de aquella época. Era una modesta pensión de la que cuidaba su propietaria, Luisa Torrego, y por la que pagaba 5 pesetas diarias. Allí permanece hasta su traslado a Madrid.



Casa Museo de Antonio Machado.


En Segovia, Machado encuentra un ambiente cultural más acorde con sus gustos y pronto enlaza con el sector más dinámico y comprometido de la intelectualidad local. Se relaciona con hombres de letras a los que se une para fundar la Universidad Popular Segoviana, una experiencia educativa pionera en España surgida por el interés de varios profesores del Instituto y de la Escuela Normal unos días antes de la llegada del poeta a la ciudad. Machado acoge con entusiasmo esta iniciativa y ofrece cursillos nocturnos y gratuitos a la clase obrera, como ya hizo en Soria. Imparte clases de francés y lecturas literarias y lidera animadas tertulias. El objetivo de la Universidad Popular era la extensión de la cultura a los sectores sociales tradicionalmente más apartados de ella.


LA UNIVERSIDAD POPULAR DE SEGOVIA
En los últimos meses del año 1919 un grupo de intelectuales segovianos, a los que se une Antonio Machado, creó la Universidad Popular Segoviana.
Sus fundadores se proponían acercar la cultura al pueblo. Fueron profesores, entre otros, José Rodao, escritor y profesor de la Escuela Normal; Segundo Gila, médico; Antonio Machado, poeta y catedrático del Instituto; Javier Caballero, arquitecto y Mariano Quintanilla, abogado y licenciado en Filosofía y Letras. A estos se unen conferenciantes como Daniel Zuloaga, Blas Zambrano, Luis Carretero Nieva, Manuel García Morente y Eugenio D´Ors.
Después de algunos años sin sede fija, en 1927 surge la oportunidad de adquirir la ex-iglesia románica de San Quirce, que estaba convertida en pajar y almacén. No sólo era la ocasión de contar con un edificio propio sino, al tiempo, salvar la iglesia de una más que probable desaparición.
Crear una Biblioteca Circulante, y para ello, cada uno de los fundadores dona una serie de libros; en el caso de Antonio Machado cincuenta libros de su colección particular. Con esta biblioteca van de pueblo en pueblo. Parte de esa Biblioteca Circulante se conserva en la Casa Museo de Antonio Machado.
Realizan Misiones Pedagógicas: llevando reproducciones de cuadros, que mostraban desde los balcones de los ayuntamientos; en ocasiones proyectaban películas; iban cargados con un fonógrafo, reproductor y grabador y grababan cantos y romances que han llegado hasta nuestros días.
Fotografías con todos estos recuerdos, e incluso el fonógrafo, pueden verse en la Casa Museo de Antonio Machado en Segovia.
La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce sigue manteniendo una constante actividad cultural.
La Academia está integrada en el Instituto de España desde 1966. En junio de 1997 S.M. el Rey le concedió el título de Real.

La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce ha mantenido desde sus inicios el interés por cualquier aspecto de la cultura segoviana, asesorando, informando y organizando exposiciones, ciclos de conferencias, etc.


NOMBRAMIENTO DE D. ANTONIO MACHADO COMO PROFESOR EN EL INSTITUTO DE SEGOVIA (4 DE NOVIEMBRE DE 1919)



Este nombramiento se conserva en su aula de Baeza.




Busto de  Antonio Machado por Barral (hacia 1920-22).


En 1922, Emiliano Barral, concluyó y regaló a Machado un busto blanco del poeta. Una copia hecha por Pedro Barral recuerda desde un rincón del jardín que da acceso a la Casa-Museo de Machado en Segovia aquellos versos que unieron a los dos artistas en la eternidad.

...y, so el arco de mi cejo,
dos ojos de un ver lejano,
que yo quisiera tener
como están en tu escultura:
cavados en piedra dura,
 ::en piedra, para no ver.


Muchos son los actos que se celebran en recuerdo de Machado en su Casa Museo. Uno de los más importantes es el que se organiza el día 22 de febrero, fecha de su fallecimiento. Todos los años se leen poemas ante el busto del poeta, como homenaje al escritor.
En 1920, Machado comienza sus colaboraciones en el periódico "El Sol", en la revista "La Pluma", fundada por Manuel Azaña, y en "El Imparcial". Son años de una intensa actividad en prensa, como autor de artículos con un claro enfoque pedagógico. Esta dedicación culminará en los años de la República, con la publicación del Juan de Mairena, y más tarde, en el transcurso de la guerra.
Desde Segovia, Machado se desplaza semanalmente a Madrid, donde sigue de cerca la actualidad cultural y política. Son años de mucha tensión en España, con multitud de acontecimientos, como el asesinato de Eduardo Dato o el desastre de Annual, que preludian la crisis que llevará a la Dictadura de Primo de Rivera.



Estatua de bronce de Machado ante el Teatro Juan Bravo, en la plaza Mayor de Segovia.

Machado no es ajeno a la complicada situación que atraviesa el país. Todo lo contrario, se implica con otros intelectuales en multitud de actos e iniciativas que buscan la defensa de los derechos y libertades que están siendo vulnerados o sacrificados en pro del orden. Así, el 4 de marzo de 1922 firma el manifiesto de la Liga española para la Defensa de los Derechos del Hombre. Machado será el Presidente de la delegación segoviana de la Liga y Unamuno, de la nacional.
Un mes después, el 6 de abril, Machado pronuncia su primer discurso público en Segovia con motivo de una exposición de arte inaugurada por la Universidad Popular en beneficio de los hambrientos rusos. Lo hace en el patio de la Casa de los Picos, con el título "Sobre literatura rusa".


Interior de la Casa Museo de Antonio Machado.

En estos años, Machado va dejando poco a poco la poesía para dedicarse a sus numerosas colaboraciones en prensa, al teatro, a la crítica literaria y al ensayo. En 1923, publica en el tercer número de la "Revista de Occidente", fundada por Ortega y Gasset y una de las publicaciones culturales más importantes de Europa, sus Proverbios y cantares. Las colaboraciones en esta revista continuarán a partir de ese momento, junto con otras en "La Pluma", "España", "Segovia" y "Alfar", revista de La Coruña cuyos redactores rendirán homenaje a Machado el 7 de marzo de 1924. Se estrenan ahora varias adaptaciones teatrales realizadas por los hermanos Machado de obras de Tirso de Molina o Lope de Vega. En abril de ese mismo año, se publica Nuevas Canciones, el último libro de poesía de Antonio Machado, que será progresivamente ampliado. Recogía poemas escritos en los años de Baeza y Segovia hasta la fecha.
En 1925, aparece la segunda edición de Páginas escogidas y ya al año siguiente, en febrero, se estrena en Madrid la primera obra teatral de Antonio y Manuel Machado, Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel, con gran éxito de público y crítica. En años sucesivos, Antonio y Manuel Machado, aprovechando las estancias del primero en Madrid, escribirán y estrenarán otras cinco obras: Juan de Mañara (1927), Las adelfas (1928), La Lola se va a los Puertos (1929), que se convertirá en su mayor éxito teatral, La prima Fernanda (1931) y La duquesa de Benamejí (1932).



Litografía de Antonio Machado.

Los acontecimientos políticos y sociales siguen preocupando a Machado y a la intelectualidad de la época. El 11 de febrero de 1926, Machado firma el manifiesto de la Alianza Republicana, un conglomerado republicano constituido por iniciativa de Manuel Azaña y Alejandro Lerroux, entre otros, con el objetivo común de poner fin a la Dictadura de Primo de Rivera y a la monarquía. Al manifiesto se adhirieron personalidades de diversa procedencia como Blasco Ibáñez, Marañón, Ramón Pérez de Ayala, Ortega y Gasset y Unamuno.
Comienza ahora la publicación del Cancionero apócrifo de Abel Martín en la "Revista de Occidente". En palabras del propio Machado, "Abel Martín y su discípulo Juan de Mairena son dos poetas del siglo XIX que no existieron, pero debieron existir, y hubieran existido si la lírica española hubiera vivido su tiempo". La obra Abel Martín tuvo una larga gestación, en torno a los diez años, que comienza en este momento.
El 23 de marzo de 1927, tras ocho años en Segovia, Antonio Machado es elegido miembro de la Real Academia Española. No llegará a tomar posesión del sillón de la letra V que le correspondía. En una carta a Unamuno, el poeta le comenta la noticia con sana ironía: «Es un honor al cual no aspiré nunca; casi me atreveré a decir que aspiré a no tenerlo nunca. Pero Dios da pañuelo a quien no tiene narices...»
 En 1931, redacta un proyecto de discurso de ingreso que queda en borrador.
A nivel personal, Antonio Machado vive en este momento una segunda juventud. En junio de 1928, Machado conoce a Pilar Valderrama, una poetisa madrileña de la alta burguesía monárquica. Fue en el recibidor del antiguo Hotel Comercio. Al día siguiente, cenan juntos y dan un paseo hasta los Jardines del Alcázar. Este encuentro resucita el corazón de Machado, que, tras vivir con intensidad el amor y el dolor por la trágica pérdida de su amada Leonor, encuentra en la poetisa, a la edad de 53 años, un bálsamo para su corazón. Éste de la madurez fue un amor más bien platónico, pues la Guiomar de sus últimos poemas era una mujer casada. Aún así, la relación que mantienen hasta el estallido de la guerra en 1936 hace que Machado reviva un sentimiento ya olvidado.
En 1928 sale la segunda edición de Poesías Completas. En septiembre del 29, publica las "Canciones a Guiomar" en la "Revista de Occidente".
Machado sigue participando activamente en la convulsa vida política del país. El 14 de febrero de 1931, una semana después de la convocatoria de elecciones legislativas, preside un mitin de la campaña republicana con la participación de Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala en el Teatro Juan Bravo, en plena Plaza Mayor segoviana. Justo dos meses después, el 14 de abril, se proclama la República y el propio Machado iza la bandera en el balcón del Ayuntamiento.
El último gran acontecimiento de los años segovianos de Machado ocurrió el 14 de abril de 1931, fecha de la proclamación de la Segunda República Española. El poeta, que vive la noticia en Segovia, fue requerido para ser uno de los encargados de izar la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento. Un momento emotivo que Machado recordaría con estas palabras:
¡Aquellas horas, Dios mío, tejidas todas ellas con el más puro lino de la esperanza, cuando unos pocos viejos republicanos izamos la bandera tricolor en el Ayuntamiento de Segovia! (...) Con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros, la primavera traía a nuestra república de la mano.

Antonio Machado.

En septiembre de 1932, Machado consigue la cátedra de francés en el Instituto Calderón de la Barca de Madrid. El poeta deja Segovia en octubre.


Entre 1937 y 1939, Machado publicó un total de 26 artículos en el diario de Barcelona La Vanguardia, que en aquella época era el órgano de expresión de la Segunda República y contaba con las firmas de los intelectuales y escritores fieles al gobierno de la nación. Ese conjunto de colaboraciones se publicaría posteriormente con el título de Desde el mirador de la guerra.

La presencia del gobierno de la República en Barcelona desde que estalló la Guerra Civil y hasta 1939 convierte a  La Vanguardia   en su órgano de expresión. Publican en sus páginas los más destacados intelectuales y escritores que apoyan la causa republicana; entre ellos, Antonio Machado, Thomas Mann,  Illya Erenburg, André Malraux, Max Aub, Ramón J. Sender, María Zambrano, Manuel Altolaguirre, Carles Riba, José Gaos, José Bergamín, Arturo Serrano Plaja, Corpus Barga, etc…
Destacan las 26 colaboraciones del gran poeta andaluz Antonio Machado. En su primer artículo, "El poeta y el pueblo", del 16 de julio de 1937, el autor reflexiona sobre la relación entre el escritor y sus lectores, el pueblo español. El último de ellos, del 6 de enero de 1939, constituye una acertada crítica a la política contemporizadora del premier británico Chamberlain frente a Hitler y las dramáticas consecuencias que ello conlleva para España. Un mes después de dejar de colaborar en nuestro diario, el poeta fallecía en Colliure.



 La Vanguardia del viernes 16 de julio de 1937: «El poeta y el pueblo»







La Vanguardia del 6 de enero de 1939: «Desde el mirador de la guerra». 

RECONOCIMIENTOS

Además de las variopintas esculturas dedicadas al poeta, entre los numerosos reconocimientos dedicados a Antonio Machado, su obra y su memoria, pueden mencionarse de modo aleatorio:

  • Aún en vida del poeta, Machado fue homenajeado en Soria y declarado Hijo Adoptivo de la ciudad, el 5 de octubre de 1932.
  • El homenaje que desde el Instituto Hispánico, en Estados Unidos, le tributaron en el décimo aniversario de su muerte, amigos en el exilio, con un comité formado por: Tomás Navarro TomásJorge GuillénRafael Heliodoro ValleFederico de OnísArturo Torres- RiosecoAndrés IduarteEugenio Florit y Gabriel Pradal.
  • La exposición homenaje de los artistas españoles en París, inmortalizada por el cartel autógrafo que realizó Pablo Picasso, con fecha de 3 de enero
  • de 1955.
  • El cartel de Joan Miró realizado en 1966 para el frustrado homenaje a Machado en Baeza.
  • El álbum Dedicado a Antonio Machado, poeta (1969), del cantautor Joan Manuel Serrat, que contribuyó a la recuperación y popularización del poeta.
  • Ángel González, uno de los más aplicados biógrafos y estudiosos de la figura y la obra de Antonio Machado, le dedicó también algunos de sus poemas más personales, como la elegía que incluyó en su tercer libro Grado Elemental (1962), titulada "Camposanto en Colliure".






Todo viene desde este pasado 13 de febrero cuan veo en TV 1 un reportaje sobre Machado de más de dos minutos, en el que se habla de un libro homenaje al poeta con su último verso: “ estos días  azules y este sol de la infancia”·

Este Último verso escrito por Antonio Machado sirve como punto de partida para rendir homenaje al poeta con un libro en el que 85 escritores han compuesto un poema con esas palabras:“ estos días  azules y este sol de la infancia”· El poeta sevillano escribió esas últimas palabras en Colliure Francia, donde murió.

Me he limitado a escribir todo lo que se comento ese día en aquel minuto y algo.

 No se sabe  a poesía cierta si era  un verso, un pensamiento,  un poema corto,  un final, o un  principio pero esas nueve palabras encierran una vida que se dejo atrás.

 Llegaba Antonio Machado a Colliure, a su destierro llego pobre de solemnidad, llego para morirse, porque no soportaba haber perdido un país y en aquellos días cerca del mar escribió sus últimas letras, “Estos días azules y este sol de infancia”.  Y sobre esas ultimas letras encontradas en un papel en su abrigo, se ha articulado este libro, en el que 85 poetas le rinde homenaje.

 De Caballero Bonald a Elvira Sastre,  Karmelo  Iribarren, Ida Vitale,   de García Montero a Benjamín Prado, lee el final de su poema Luis Alberto de Cuenca y la bici BH con  que ibas por el mundo que era entonces pequeño las tarde de verano, Estos días azules y este sol de infancia.  Al final solo importan las cosas del principio

 Este libro por cierto es el numero mil de poesía de  Visor , una editorial  heroica que alcanza un récor y que se ha ido abriendo paso  golpe a golpe y verso a verso durante cincuenta años.
Dice su editor  Chus Visor  sé que es un ejemplo en la literatura y en la vida y creo que no había nada  más apropiado para hacer un homenaje de una  colección de poesía que el nombre de  Antonio Machado

Machado que siempre habito el territorio de la dignidad, Machado en estos días  azules y este sol de la infancia en los que quizás pensó que a veces hoy no es siempre todavía.

Carlos Amor.




Quiero terminar este modesto homenaje al poeta, con esta placa simbólica que nuca tuvo, ese lugar que me vio nacer y ese pilar en el que tantas veces bebí agua y que el poeta en  uno de sus viajes a Jimena (Jaén) le  escribió  estos versos.


Costó mucho trabajo el hacer esta entrada, el motivo es demasiado bonito y muy sencillo, se coló en mi correo  mucha y muy buena  documentación, que aunque tuvo mucha faena para limpiar y ordenar, fue una gozada.
He de deciros que la mayor parte de las fotos son gracias al esfuerzo de Manuel Martínez  Ortega, que como hijo de Soria y gran conocedor del poeta, en dos ocasiones hizo todas estas fotos y tengo que decir que preparo parte de los versos, para terminar he de deciros, que la hemeroteca de  la Vanguardia, la de Televisión Española y el que escribe hicimos el resto, espero que disfrutéis con ella lo mismo que yo al hacerla. Gracias Manuel.